Y miro las horas pasar y pasar,
pensando en vos,
preocupándome por vos,
extrañándote a vos,
y no aparecés,
y me quedo con ese vos monosílabo
de tres letras,
con ese vos de tinta y ausencia,
con ese vos de una vocal, dos consonantes,
con acento sin tildar, prosódico,
con ese vos compuesto por un valle,
seguido de un sol y una serpiente,
y entre ellos enormes espacios
infinitamente vacíos,
como mi corazón, tendido a sus pies.
11 de Abril de 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario