Digo que no me importan tus besos con extraños,
porque me miento al decir que tus labios son míos.
Digo que no me importan las llamadas de otros,
pero en el fondo me importan tanto como si no me llamaras.
Digo ser quien controla mis sentimientos,
cuando con una cara acepto cualquiera de tus caprichos.
Dentro de mí hay una batalla interna,
la cual todos quieren ganar, sin importar lo que sienta afuera
simplemente, no me entiendo, pero al fin, importa entender?
Nadie entiende a nadie realmente...
No hay necesidad de entender algo...
No interesa si se entiende o no...
Al final, si se entiende, que importa...
Mejor sería intentar no entender,
conformarnos con lo que tenemos.
Así que, simplemente, me dedico a sentir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario